lunes, 22 de mayo de 2017

Chateau du Rivau, Chateau et Jardins de contes de fées

"NUNCA DEBEMOS LLEGAR A SER GRANDES" Jean Anouilh

Hola Sara Martha,

Hoy: "de gran tamaño"

Donde nos encontramos con un jardinero un poco más grande que el promedio.
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Lilian bourgeat, vendidos - Botas, 2008, Chateau Rivau © Lilian bourgeat / Foto: © Castillo de Rivau
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Chateau Rivau, Valle de Loira. Aquí, el jardinero se olvidó de sus botas de entre los árboles del huerto. Hay como una preocupación leve. Estos zapatos no son ordinarios, ya que miden tres metros de altura ...! ¿Qué están haciendo ahí?
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Lilian bourgeat, The Flying Jardín de 2008 Chateau Rivau © Lilian bourgeat / Foto: © Castillo de Rivau
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Al visitar el jardín, nos vamos de sorpresa en sorpresa. Las botas no son los únicos exagerados! No muy lejos está una regadera gigante puede que tendría grandes dificultades para recaudar. A pesar de su tamaño, estos objetos son muy creíbles, incluso "hiper-realista": todas las botas de los detalles de goma están representados. Ellos sólo dan la impresión de haber sido agrandado por una enorme lupa.
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Lilian bourgeat, Banco del parque, 2009 © Lilian bourgeat
¿Qué es este jardinero gigante que se olvida de su negocio? Esto es en realidad un artista Lilian bourgeat. Hizo una especialidad de jugar objetos de la vida diaria en una escala mucho más grande!
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Gustave Doré, Tom Pulgar, acercándose al ogro, tiró suavemente las botas de 1867, el grabado, la Biblioteca Nacional de Francia, París
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Mediante la instalación de las botas en el huerto del castillo Rivau, que apela a la imaginación.
¿No se las famosas botas de siete leguas directamente de los cuentos de hadas? Para cualquier cosa que suceda a ponerse estas botas mágicas permiten viajar enormes distancias en un solo paso.
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Lilian bourgeat, vendidos - Botas, 2008, Chateau Rivau © Lilian bourgeat / Foto: © Steven Frémont
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El problema es que las botas son ... dos pies izquierdos. Como se explica bourgeat maliciosamente, que es en realidad Objetos "sin vender en una tienda gigante." Por lo tanto, plantea preguntas sobre el propósito del consumo y su verdadera utilidad.

Así crítica de la sociedad de consumo o accesorio mágico? Lo único cierto es que al caminar en este extraño jardín, imposible pasar por alto este tipo de botas gigantescas!
Descubre el castillo de Rivau (vídeo)
Para saber más :

Estas botas de siete leguas fueron al castillo de Rivau! Situado en el valle del Loira, a pocos kilómetros de Chinon, este castillo medieval bastante inusual transporta a sus visitantes en un mundo de cuento de hadas. El parque está por su parte salpicado de sorpresas: un vasto laberinto, una notable jardín, un topo gigante ...

Informaciones prácticas

Lilian bourgeat

De las otras obras del parque

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PROTAGONISMO DEL CABALLO COMO DEPORTE NACIONAL ARGENTINO



domingo, 21 de mayo de 2017

088 - Un 30 por ciento de componente mestizo en la poblacion - Argentina...

Argentina en la Bienal de Arte 2017. "El problema del caballo" de Claudi...

ANGEL DELLA VALLE, LA VUELTA DEL MALÓN

La vuelta del malón

La vuelta del malón fue celebrada como la “primera obra de arte genuinamente nacional” desde el momento de su primera exhibición en la vidriera de un negocio de la calle Florida (la ferretería y pinturería de Nocetti y Repetto) en 1892. Pintado con el expreso propósito de enviarlo a la exposición universal con que se celebraría en Chicago el cuarto centenario de la llegada de Colón a América, el cuadro fue exhibido nuevamente en Buenos Aires ese mismo año en la exposición preliminar del envío a Chicago. En la Exposición Colombina obtuvo una medalla (de única clase) y al regreso se exhibió nuevamente en Buenos Aires, en el segundo Salón del Ateneo en 1894.
Fue la obra más celebrada de Della Valle. Presentaba por primera vez en las grandes dimensiones de una pintura de salón una escena que había sido un tópico central de la conquista y de la larga guerra de fronteras con las poblaciones indígenas de la pampa a lo largo del siglo XIX: el saqueo de los pueblos fronterizos, el robo de ganado, la violencia y el rapto de cautivas. En el manejo de la luz y la pincelada se advierte la huella de la formación de Della Valle en Florencia: no solo el aprendizaje con Antonio Ciseri sino también el conocimiento de los macchiaioli y los pintores del Risorgimento italiano. Algunos críticos lo vincularon con los grandes cuadros de historia del español Ulpiano Checa que se había hecho famoso por sus entradas de bárbaros en escenas de la historia de España y del imperio romano. Sin embargo, el cuadro de Della Valle entroncaba con una larga tradición no solo en las crónicas y relatos literarios inspirados en malones y cautivas, sino también en imágenes que, desde los primeros viajeros románticos europeos que recorrieron la región en la primera mitad del siglo XIX, representaron cautivas y malones. En la década de 1870 Juan Manuel Blanes había realizado también algunas escenas de malones que aparecen como antecedentes de esta obra. Casi ninguna, sin embargo, había sido expuesta al público ya que tuvieron una circulación bastante restringida. La vuelta del malón fue, entonces, la primera imagen que impactó al público de Buenos Aires referida a una cuestión de fuerte valor emotivo e inequívoco significado político e ideológico.
Según refiere Julio Botet, a partir de una entrevista al artista en agosto de 1892, el asunto del cuadro se inspiraba en un malón llevado por el cacique Cayutril y el capitanejo Caimán a una población no mencionada. Otro comentario (en el diario Sud-América) ubicaba el episodio en la población de 25 de Mayo. Pero más allá de la anécdota el cuadro aparece como una síntesis de los tópicos que circularon como justificación de la “campaña del desierto” de Julio A. Roca en 1879, produciendo una inversión simbólica de los términos de la conquista y el despojo. El cuadro aparece no solo como una glorificación de la figura de Roca sino que, en relación con la celebración de 1492, plantea implícitamente la campaña de exterminio como culminación de la conquista de América.
Todos los elementos de la composición responden a esta idea, desplegados con nitidez y precisión significativa. La escena se desarrolla en un amanecer en el que una tormenta comienza a despejarse. El malón aparece equiparado a las fuerzas de la naturaleza desencadenadas (otro tópico de la literatura de frontera). Los jinetes llevan cálices, incensarios y otros elementos de culto que indican que han saqueado una iglesia. Los indios aparecen, así, imbuidos de una connotación impía y demoníaca. El cielo ocupa más de la mitad de la composición, dividida por una línea de horizonte apenas interrumpida por las cabezas de los guerreros y sus lanzas. En la oscuridad de ese cielo se destaca luminosa la cruz que lleva uno de ellos y la larga lanza que empuña otro, como símbolos contrapuestos de civilización y barbarie. En la montura de dos de los jinetes se ven cabezas cortadas, en alusión a la crueldad del malón. En el extremo izquierdo se destaca del grupo un jinete que lleva una cautiva blanca semidesvanecida, apoyada sobre el hombro del raptor que se inclina sobre ella. Fue este el fragmento más comentado de la obra, a veces en tono de broma, aludiendo a su connotación erótica, o bien criticando cierta inadecuación del aspecto (demasiado “civilizado” y urbano) de la mujer y de su pose con el resto de la composición.
La vuelta del malón fue llevada a la Exposición Colombina de Chicago por el oftalmólogo Pedro Lagleyze, amigo del artista, en medio de la desorganización y dificultades que rodearon ese envío oficial. Fue exhibida en el pabellón de manufacturas, como parte del envío argentino, junto a bolsas de cereales, lanas, cueros, etc. Los pocos comentarios que recibió se refirieron a la escena representada como una imagen de las dificultades que la Argentina había logrado superar para convertirse en una exitosa nación agroexportadora.
Ángel Della Valle pintó una versión reducida de La vuelta del malón para obsequiar a Lagleyze al regreso. Conocida como “malón chico” ha sido con frecuencia tomada por un boceto. También pintó más tarde algunos fragmentos aislados de su gran tela: el grupo del guerrero y la cautiva y el indio que enarbola la cruz.
Della Valle había comenzado a pintar cuadros de tema pampeano durante su estadía en Florencia. En 1887 envió a Buenos Aires varias obras, entre las que pudo verse un indio a caballo (En la pampa) y La banda lisa, que aparecen como tempranas aproximaciones al tema de La vuelta del malón.
La pintura fue solicitada por el director del MNBA, Eduardo Schiaffino, a la familia del artista tras su muerte en 1903; esta optó por donarla a la Sociedad Estímulo de Bellas Artes con el cargo de su venta al MNBA a fin de instituir un premio anual de pintura denominado “Ángel Della Valle” (1).Laura Malosetti Costa

Notas al pie

1— Adquirido por la Dirección del Museo en 1909 e

sábado, 20 de mayo de 2017

JOHN CALE, ARTISTA NACIDO EN GALES EN BUENOS AIRES

John Cale: "a nadie le debería gustar hacer siempre lo mismo"

Apasionado por la música, el artista nacido en Gales, que actuará el jueves en Buenos Aires, habla de la vitalidad actual del hip-hop y de su actividad como productor
PARA LA NACION
SÁBADO 27 DE FEBRERO DE 2016
Foto: Momer 360
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Además de su presentación en el teatro Ópera, el jueves próximo, para John Cale el atractivo de su visita a la Argentina radica también en la posibilidad de conocer música local. Sin que se le pregunte al respecto, el músico, de 73 años, que tranquilamente podría moverse dentro de su zona de confort, advierte que aún sigue interesado en escuchar nuevos sonidos y que "tal vez pueda aprender de música latinoamericana" cuando se encuentre por estas latitudes.
Desde que comenzó a tocar la viola en su Gales natal, el deseo de conocer ha sido siempre su gran motor artístico. Así fue que en 1963 se mudó a Nueva York atraído tanto por las vanguardias como por el rock and roll. Sus experiencias con John Cage y LaMonte Young lo introdujeron en el seno de la música contemporánea, y a principios de 1965 fundaría, junto a Lou Reed, The Velvet Underground, el grupo más disruptivo que dio el rock durante la década del 60. Aunque Cale sólo estuvo allí para los dos primeros discos (los fundamentales The Velvet Underground & Nico, apadrinado por Andy Warhol, y White Light/White Heat), su aporte a la cultura rock es inconmensurable. Antes de él, la composición a partir de repeticiones (drone) y el ruido como un valor estético eran ajenos a la canción rockera, tan adepta a la fórmula convencional. "El drone trabaja como un mantra y crea mucho espacio en la música; era una plataforma para nosotros -recuerda Cale del otro lado del teléfono. Y el ruido nos interesaba porque aportaba otro color, la gente reacciona ante eso y te da la posibilidad de establecer un nuevo argumento", completa.
-Y aún sigue siendo difícil racionalizarlo desde una perspectiva estética, sigue siendo violento.
-El ruido es una ciencia. Me sigue resultando divertido ver las reacciones del público. En los 60 creábamos los sonidos para cada canción, rompimos muchos amplificadores en el proceso y muchas veces nos generaba distanciamiento de la audiencia.
-Da la sensación de que a The Velvet Underground no le importaba demasiado la masividad. O si le importaba querían alcanzarla sin otorgar concesiones.
-No nos importaba, lo hacíamos a propósito. Nos resultaba difícil conseguir trabajo, tocábamos tres o cuatro veces y nos echaban. Venían a advertirnos que si volvíamos a hacer determinada cosa no podríamos seguir tocando, entonces íbamos y lo hacíamos. Era nuestro punto de vista.
-¿Cuál es tu mejor recuerdo de tu paso por el grupo?
-Hay un concierto que recuerdo y me río cada vez. Fuimos a tocar a Chicago sin Lou; él estaba internado en un hospital en Nueva York, así que fuimos con Andy Warhol y su gente. Me senté al piano del lugar y tuve el honor de cantar las partes que le correspondían a Lou. Mientras estaba tocando "European Son", noté que la audiencia no me prestaba atención, todos miraban al balcón detrás de mí; entonces me di vuelta y vi que Danny Williams y Paul Morrissey [parte del equipo de Andy Warhol que se encargaba de la parte audiovisual de los shows] se estaban peleando a trompadas tratando de romperse la cara mutuamente. Pero yo seguí tocando, como si estuviese musicalizando la pelea. Siempre se peleaban por ver quién se quedaba con el alargue para su cámara. En ese momento nos divertía mucho.

Otros rumbos

Cuando las diferencias musicales con Lou Reed se hicieron insalvables, Cale decidió marchar en solitario y afirmarse también como productor y colaborador. The Stooges en 1969, Patti Smith en 1975 y hasta los Happy Mondays en 1987 fueron algunos de los artistas que contaron con su colaboración. "Trato de producir lo que son, de llevar al estudio lo que un artista es en vivo -cuenta Cale sobre su método de trabajo detrás de la consola. Todos los músicos con los que trabajé tenían su propia personalidad, que no iban a abandonar. Sabía que iban a mantenerse en la escena por mucho tiempo, y eso es lo que te piden las discográficas."
-¿El secreto, entonces, es divisar que lo que hacen es consistente?
-Definitivamente. Los grandes sellos quieren estar seguros de que les estás dando un artista para el cual hay mercado a futuro. Cuando vi a Iggy Pop en Detroit me di cuenta de que tenía algo, aunque fue difícil llevar lo que se veía en el escenario al estudio (risas).
-¿Y qué tiene que tener hoy un músico para que quieras producirlo?
-Busco lo mismo, sólo que ahora mi agenda está más cargada. Grabar un disco te lleva tres meses, es difícil hacer coincidir los horarios. Además, hoy muchos son felices grabando sus discos frente a una computadora y se están volviendo cada vez mejores en eso, son realmente buenos. Eso también permite que haya errores, y es mágico. Cuando nos llegaban discos de Jamaica en los 70, sonaban crudos y a veces mal tocados, pero ahí estaba la magia, la personalidad.
-Todavía te seguís sorprendiendo.
-Sí, mucho. Hay música excitante todo el tiempo y en todo el mundo. Hay que trabajar mucho para mantenerse actualizado, pero es lindo que te sorprendan. Y lo mejor es que nunca sabés dónde lo vas a encontrar, tal vez en Internet o a la salida de un concierto alguien se te acerque con un demo. Siempre aparece algo extraño y hermoso cuando menos lo esperás.
En 1982, Cale lanzó Music for a New Society, una gema de rock improvisado que se encuentra entre sus mejores trabajos como solista y que fue reeditado a principios de este año acompañado por un disco que contiene material completamente nuevo. "En el álbum original las ideas estaban muy claras, y en este disco nuevo se trata de alguien que intenta ver cuán identificado se siente con aquello que grabó hace tantos años. El concepto fue fácil de desarrollar porque el núcleo del disco original es muy claro", dice Cale.
-La improvisación es clave en gran parte de tu obra, ¿qué encontrás de renovador en ese terreno?
-Admiro a Miles Davis, creo que todo viene de ahí. El primer disco que me regalaron cuando me vine a Nueva York fue Kind of Blue. Empecé a interesarme en el jazz moderno, aunque estaba metido en la música contemporánea, pero Miles hizo que el jazz se volviera avant-garde también. Todo cambió muy rápido gracias a él. Para mí, la improvisación sigue siendo un misterio y es difícil grabar un disco así. Es más fácil de llevar a cabo cuando tocás en vivo, porque podés buscar arreglos y cambiar los formatos. A nadie le debería gustar hacer siempre lo mismo, porque uno cambia con los años. La persona que escribió esas canciones de The Velvet Underground ya no existe, hoy soy yo reinterpretando esos puntos de vista.
-Siempre manejaste una tensión entre la experimentación y las estructuras simples, ¿hasta dónde creés que la canción puede aguantar como formato imbatible?
-Creo que el hip-hop vino a demostrar que antes que la canción está la melodía. Cambió para siempre la forma de escribir. Desarrolla las formas de una manera original y muy poderosa. Antes era imposible ganarle a una canción de Bruce Springsteen, que tenía una estructura familiar, pero el hip-hop lo cambió todo.
-¿Sentís que el hip-hop tiene la fuerza que tuvo el rock en los 60?
-Totalmente. Han logrado estándares de grabación mucho más altos que los que tiene el rock hoy y siguen siendo genuinos. Las producciones son excelentes y mantienen esa violencia de enrostrarte su enojo.
-En contrapartida, los héroes del rock clásico nos están dejando. Lou Reed hace un par de años, Bowie hace poco? ¿te pesa alguna responsabilidad por mantener un legado artístico?
-Sí, lo hay. Pero también es una responsabilidad hacia vos mismo y tu música. Es un balance entre eso y lo que se espera de vos. Cuando decido hacer conciertos, siempre son distintos. Así es como pienso que los músicos deberían comportarse: debemos convencer al público de que siga el camino que caminamos en el presente.
-Hace una buena cantidad de años que dejaste de consumir heroína. ¿Cómo cambió tu forma de componer desde entonces?
-Me volví mucho más eficiente, y es importante recordarlo. Al principio pensás que sin heroína no vas a servir para nada, pero es increíble cómo los sentidos empiezan a soltarse cuando estás limpio. Y lográs hacer cosas, aprovechás el día completo, trabajás más duro. Dejar las drogas es la manera más fácil de ponerte a prueba a vos mismo, y también de pulirte.
Cale lleva más de 50 años haciendo música, grabó y produjo decenas de discos y asegura tener que elegir entre 40 nuevas canciones para editar su próximo trabajo. ¿Si le queda algo por realizar? "Ir a Marte, creo que a muchos críticos de música les encantaría", concluye entre risas.

"Dejar las drogas es la manera más fácil de ponerte a prueba a vos mismo"
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Jeff Buckley - Grace (from Live in Chicago)

Leonard Cohen - You Want It Darker (Audio)

"ALELUYA" LEONARD COHEN / / JOHN CALE / JEFF BUCKLEY

Hola Sara Martha, 

Hoy: "Tres hombres y una canción"

Cuando se descubre que se necesita tiempo para hacer un tubo.
Acompañar su lectura 
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El álbum varias posiciones Leonard Cohen, Aleluya, que aparece en 1984
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En 1984, el músico Leonard Cohen, aliviado, finalmente grabó la canción Aleluya. Durante dos años perfeccionó el texto, salpicada de referencias a personajes bíblicos.
Para Cohen, el título es "muy feliz" y nace del deseo "de hacer valer [su] fe en la vida." A pesar de sus esfuerzos, Aleluya aparece en la indiferencia general! Todo lo que funciona para nada, en realidad?
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El músico John Cale, autor de la reanudación del Aleluya en 1991 en concierto en Angers en 2011
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Unos años más tarde, otro intérprete, John Cale, se apodera de transformar radicalmente.
De todos los versos escritos por Cohen, descarta ellos también específicamente religiosa para mantener sólo el más irreverente. El significado de la canción de repente se vuelve mucho más ambiguo ...
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cubierta Jeff Buckley Gracia del álbum, publicado en 1994
Esta versión, el joven músico Jeff Buckley descubre por casualidad mientras se mantiene el apartamento de un amigo. Atraídos, decide hacer una recuperación.

Si él guarda las palabras, la interpretación es mucho más lírica y sensual. Para el joven californiana cuero cabelludo es incluso un "aleluya al orgasmo ... un canto a la vida y el amor!" Y es esta versión, lanzada en el álbum Gracia en 1994, lo que hace un cartón.
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El cantante Jeff Buckley
La historia no se detiene allí, por desgracia ... Tres años más tarde, Jeff Buckley muere en un accidente.
Este trágico suceso ayuda a transformar la pieza en un éxito global y lo hace aún cambiar de dirección. Se levantó de la oración oda a la sexualidad, la canción se convierte en un canto a la melancolía.

Ya que se puede escuchar el Aleluya de Jeff Buckley en los funerales, series melodramáticas e incluso en ganchos remotos. Un éxito popular que desde luego no se preveía Leonard Cohen!
El cantante Jeff Buckley
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¿Sabías que Jeff Buckley casi incluido en la canción Todo el mundo ... Zazie?
Descubre las diferentes etapas de la creación de esta canción comprometida.
Saber más
contada por
Mégane Berthoux
Concurso: la vista previa
¿Qué cantante es?
Jugar
 Cuando nos fijamos en el mundo, hay una cosa que decir, y eso es 'Aleluya'
Leonard Cohen 
Con un clic, nos dicen:
 si era mejor de lo habitual ...
así ... 
... o menos 
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