miércoles, 6 de agosto de 2014

MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE MAR DEL PLATA

Nota publicada online

viernes 1 de agosto, 2014
Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata
Cuando el arte es atracción visual, ensueño y fantasía
por Ana Martínez Quijano
Mar del Plata. El Museo de Arte Contemporáneo, MAR, abrió el año pasado las puertas del edificio de 7.000 metros de superficie que se levanta en Camet, a pocos pasos de la playa. La atractiva  y extensa exposición inaugural dedicada al arte Pop, convocó casi un millón de visitantes. Desde entonces, un  gigantesco lobo marino realizado con miles de alfajores por la diva del Pop, Marta Minujín, escolta el Museo.
Hoy, el MAR presenta una nueva muestra, “El museo de los mundos imaginarios”, pero el lobo, lejos de partir junto al arte Pop, se quedó y ya convertido en un icono, recibe a los visitantes.
Con los “mundos imaginarios” llegaron a Mar del Plata grandes maestros como Xul Solar, Gyula Kosice, Raquel Forner, Leónidas Gambartes, Líbero Badii, Víctor Grippo, Grete Stern o Liliana Porter, además artistas como Marcos López, Fermín Eguía, Duilio Pierri, Carlos Trilnick y, entre otros,  varias estrellas de las últimas generaciones. Para comenzar, dominando el lobby de doble altura está “La torre de Babel” de Edgardo Giménez, una imponente estructura de nubes con escaleras que no conducen hacia ningún lado. 
El título de la muestra, tomado del texto de Borges “El libro de los seres imaginarios”, abre espacio a una serie de obras que poseen la cualidad de llevar al espectador hacia universos ilusorios, de fantasía y ensueño. Borges vinculaba la obra de William Blake con la de Xul y solía elogiar "su rica, imprevisible e incesante imaginación", destacaba que mientras el común de los mortales “vivimos de memoria, Xul vivía inventando y pensando continuamente".  Y allí está la obra de Xul, su complejo “Panajedrez” y otras piezas de su invención, expresando su permanente afán de reinventar el mundo. 
En los fotomontajes de estética dadá –surrealista de Grete Stern se percibe, inquietante y enigmático, el universo de los sueños tan cargado de deseos como de represión. En ese mismo territorio que trasciende las fronteras y los límites, figura la utópica “Ciudad hidroespacial” de Gyula Kosice, sus videos  y una serie de sus esculturas hidráulicas configuran el significativo imaginario del artista. Este mismo interés por el más allá se extiende hacia las pinturas de los “Astroseres” de Raquel Forner.
Entretanto, entre los herederos de esta fascinación por la magia y lo maravilloso, figuran: Leandro Erlich, con sus juegos de espejos y reflejos; Erica Bohm, con sus viajes turísticos por el espacio; Mariano Sardón y, su conocida caja de arena donde aparecen y desaparecen los textos de Borges, y Mariano Giraud y Alfio Demestre, quienes manipulan una impresora de tres dimensiones y altas dosis de ilusión para emular los procesos de gestación y reproducción de los seres vivos.
El Proyecto Biopus reúne a un grupo de artistas que, con genuino fundamento científico y sin desdeñar el hechizo visual, invitan a un paseo por el fondo del mar. Hay allí una forma que se asemeja a una ballena y miles de microorganismos luminoso
Entre sus videos, Liliana Porter muestra que es capaz de otorgarles elocuencia, identidad y hasta un alma a sus muñequitos. Luego los manda a vivir la vida, a enfrentar situaciones que provocan estupor, dolor, incertidumbre, amor, desesperación, impotencia y la mar de sensaciones y sentimientos conmovedores. Estas historias mínimas y las revoluciones ínfimas de un mundo diminuto, resultan tan problemáticas como las de la vida real.
El joven Eduardo Basualdo crea el mayor encantamiento visual: su laguna desaparece frente a nuestros ojos (el agua cae en remolino por un agujero central) para luego volver a aparecer.
Javier Mrad viene del mundo del cine y presenta un video con impecable oficio pero también con poesía, un relato configurado con teclados, mauses y otros objetos a los que les otorga una gracia especial. La estética de Alejandro Gabriel es deudora de los video-juegos, pero el personaje “Pilki Pilky”, un dulce caballito de juguete color rosa, es un hallazgo, seduce mientras se desplaza por la pantalla al ritmo del ballet “La Bayadera”.  Los diseños originales de la dibujante argentina Dolores Avendaño para los libros de  Harry Potter, el célebre personaje de Rowling, le aseguran al MAR el interés del público infantil.
Son varias las instalaciones que atrapan la atención del espectador. Algunas son dramáticas o truculentas, como el crimen montado en una cabaña por el grupo Provisorio Permanente, o las imágenes de los personajes decapitados de Florencia Rodríguez Giles, y la maqueta de una desolada biblioteca junto a la escena de unos muñecos descuartizados de Sebastián Gordín. En la selección del MAR figura una de las más intensas fotografías de RES: “Yo cactus”, un autorretrato donde el propio artista se transforma en esa planta especial, cambio que implica la pérdida de la condición humana. Luego, sobre la condición siniestra que pueden adoptar de repente las cosas familiares, trata el video doméstico de Eugenia Calvo.
Ananké Asseff plantó un tigre  que se desplaza hacia un hombre que permanece inmóvil, con la actitud mansa de una víctima resignada. Ambos están realizados en brillante metal plateado y en tamaño natural, el clima es cinematográfico: el espectador se ve obligado a imaginar un desenlace.
Hay obras que atraen por su belleza, como el lago de Marcela Cabutti con un lobo que mira desde un muelle un barco que se aleja por las aguas donde flotan los nenúfares.  El “Pequeño paraíso ensamblado” de Silvia Rivas cabe sobre una mesa y transmite la capacidad de idealizar llevada al extremo. Reducido a unas breves macetitas y unas hojas que se mueven con la brisa de un ventilador, el “Paraíso” alberga sin embargo una pequeña piscina y alcanza para deparar felicidad.
Amadeo Azar es un maestro de la acuarela y presenta una obra de gran formato. La ocasión lo merece, el artista es marplatense y cuenta que allí mismo, en Camet, había un fantástico parque de diversiones con un lago poblado de cisnes.  Junto a la nostálgica obra de Azar está el humor de Marcos López: su inverosímil, criollo y viril, “Sireno del Río de la Plata”.  Javier Bilatz, Claudio Caldini, Susan Consorte, Jorge Luis Ihlenfeld, Tadeo Muleiro, Daniela Muttis, Nicolás Novali, Tatiana Parcero, San Poggio, Francisco Solano López, Hernán Soriano y Anabel Bañón completan el conjunto. 
Si bien la cita al libro de Borges está relativizada en los textos de Telerman y de Alonso, resulta fácil asociar la muestra a la risa de Foucault cuando relata el origen de “Las palabras y las cosas”, y escribe: “Este libro nació de un texto de Borges. De la risa que sacude, al leerlo, todo lo familiar al pensamiento —al nuestro: al que tiene nuestra edad y nuestra geografía—, trastornando todas las superficies ordenadas y todos los planos que ajustan la abundancia de seres, provocando una larga vacilación e inquietud en nuestra práctica milenaria de lo Mismo y lo Otro. Este texto cita ‘cierta enciclopedia china’ donde está escrito que ‘los animales se dividen en a] perte­necientes al Emperador, b] embalsamados, c] amaestrados, d] lechones, e] sirenas, f] fabulosos, g] perros sueltos, h] incluidos en esta clasificación, i] que se agitan como locos, j] innumerables, k] dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l] etcétera, m] que acaban de romper el jarrón, n] que de lejos parecen moscas’. En el asombro de esta taxonomía, lo que se ve de golpe, lo que, por medio del apólogo, se nos muestra como encanto exótico de otro pensamiento, es el límite del nuestro: la imposibilidad de pensar esto. […] Lo que viola cualquier imaginación, cualquier pensamiento posible, es simplemente la serie alfabética (a, b, c, d) que liga con todas las demás a cada una de estas categorías.
En suma, la muestra funciona como un estimulante poderoso que despierta al visitante, lo induce a dejarse llevar hacia ese submundo que provoca extrañamiento, donde la realidad y la ficción se confunden.
La exposición está organizada por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires que preside Jorge Telerman y permanecerá abierta hasta el mes de diciembre



1 comentario:

  1. El libro de los seres imaginarios
    El libro de los seres imaginarios (originalmente publicado como "Manual de zoología fantástica" en 1957 por el Fondo de Cultura Económica en México), es un libro de Jorge Luis Borges (en colaboración con Margarita Guerrero), que hace una recopilación de seres extraños que han surgido de la invención humana. Puede identificarse que, pese al tiempo y espacio, en ocasiones varias culturas u hombres comparten ideas recurrentes y muy similares sobre determinadas criaturas imaginarias, muy probablemente porque estas suelen ser producto de sueños, deseos y miedos que hemos compartido desde el inicio de nuestra existencia. En algunos casos Borges cita algunas situaciones reales que pudieron dar origen a que se creara la leyenda de determinado ser imaginario.

    Algunas de las criaturas provienen de la mitología, otras de doctrinas y otras más de algunos autores de libros como Lewis Carroll, Kafka, H.G. Wells, o Flaubert

    Contenido[editar]
    Las criaturas que se listan son:

    A Bao A Qu
    Abtu y Anet
    Alicanto
    La Ansfisbena
    Los Ángeles de Swedenborg
    Un animal soñado por Kafka
    Un animal soñado por C.S. Lewis
    Un animal soñado por Poe
    Animales esféricos
    Animales de los espejos
    Dos animales metafísicos
    Los Antílopes de Seis Patas
    El Aplanador
    Arpías
    El Asno de Tres Patas
    El ave Fénix
    El ave Roc
    Bahamut
    Baldanders
    La Banshee
    El Basilisco
    El Behemoth
    El Borametz
    Los Brownies
    El Burak
    El Cacan
    El Caballo de Mar
    El Cancerbero
    El Catoblepas
    El Centauro
    El Cien Cabezas
    El Ciervo Celestial
    Crocontas y Leucrocotas
    Cronos o Hércules
    Una Cruza
    Chancha con Cadenas
    Los demonios de Swedenborg
    El Devorador de las Sombras
    El Doble
    El Dragón
    El Dragón chino
    El Dragón en Occidente
    El Elefante que predijo el nacimiento de Buddha
    Los Elfos
    Los Eloi y los Morlocks
    Escila
    La Esfinge
    Fastitocalon
    Fauna china
    Fauna de los Estados Unidos
    El Fénix chino
    El Gallo Celestial
    Garudá
    El Gato de Cheshire y los Gatos de Kilkenny
    Los Gnomos
    El Golem
    El Grifo
    Las Hadas
    Haniel, Kafziel, Azriel y Aniel
    Haokah, dios del Trueno
    La Hidra de Lerna
    El hijo de Leviatán
    El Hipogrifo
    Hochigan
    Ictiocentauro
    El Kami
    El Chonchón
    Khumbaba
    El Kraken
    Kuyata
    Los Lamed Wufniks
    Las Lamias
    Los Lémures
    La Liebre Lunar
    Lilith
    La Madre de las Tortugas
    La Mandrágora
    La Mantícora
    El Minotauro
    El Mirmecoléon
    El Odradek
    Otros
    El libro de los seres imaginarios tiene un listado de seres más extenso que el Manual de zoología fantástica original.

    Bibliografía[editar]
    Borges, Jorge Luis y Guerrero, Margarita, Manual de zoología fantástica. Fondo de Cultura Económica: México, 1957.
    Borges, Jorge Luis, El libro de los seres imaginarios. Editorial Destino: Barcelona, 2007 (reedición). ISBN 84-233-3912-2
    Categorías: Obras de Jorge Luis BorgesBestiariosLibros de 1957 es.wikipedia.org

    ResponderEliminar